Comienzo este cibercuaderno de
viaje presentándome, soy Thomas Cook, inglés, y os voy a contar mi historia.
Todo empezó una mañana mientras viajaba en ferrocarril, no sé qué es lo que
ocurrió pero me encontré de repente en otra época, en otro siglo, estaba
rodeado de mujeres y hombres con vestimentas distintas a las mías, que hablaban
solos usando artilugios que desconocía y leían páginas a través de cristales.
Yo también tenía uno de aquellos, mi periódico matinal se había convertido en
ese extraño aparato, lo miré y sin explicarme cómo sabía manejarlo porque mi
mente era la biblioteca que poseía toda la sabiduría de la historia.
Me dispuse a leer ese cristal que
se llamaba pantalla, mi sorpresa fue encontrar que el texto hablaba de mí y que
además contenía una fotografía mía, parecía una entrada de enciclopedia, mi
biografía formaba parte de aquella recopilación de información, llamada Wikipedia,
entrada que se basaba en el libro El turismo explicado con claridad de Francisco
Muñoz de Escalona ¿por qué tenía ese honor? ¿qué actos había realizado en mi
vida? Sin más demora comencé a leer.
Lo primero que me llamó la
atención fue lo siguiente “En 1841 realicé un viaje organizado para más de 500
personas a Leicester con motivo de un congreso antialcohol”. Ahora recuerdo aquel viaje en ferrocarril desde Harborough a Leicester un día de junio
de 1841 cuando “un pensamiento estalló en mi cerebro: ¡sería una cosa
maravillosa que las grandes posibilidades del transporte ferroviario
recientemente inaugurado se pusieran al servicio de la difusión del
abstencionismo!”.
Posteriormente seguí organizando excursiones
contratando servicios de ferrocarril, mi cartera de pedidos iba en aumento de
tal forma que pronto decidí dejar mi taller de carpintería y la distribución de
ejemplares de la Biblia para establecerme en Leicester como impresor y editor
y, sobre todo, como planificador de excursiones.
Como empresario tuve una visión de negocio, podría ser una oportunidad, eran tiempos en los que la capacidad de transporte y el alojamiento de viajeros, estaba en aumento, era el principio de un nuevo fenómeno, el turismo, la gente se desplazaba por ocio a otros lugares para conocerlo y recrearse, qué mejor idea convertirme en el intermediario entre los que querían desplazarse y alojarse y su destino.
Como empresario tuve una visión de negocio, podría ser una oportunidad, eran tiempos en los que la capacidad de transporte y el alojamiento de viajeros, estaba en aumento, era el principio de un nuevo fenómeno, el turismo, la gente se desplazaba por ocio a otros lugares para conocerlo y recrearse, qué mejor idea convertirme en el intermediario entre los que querían desplazarse y alojarse y su destino.
Como bien cuenta
Wikipedia, en 1845 creé una moderna
empresa mercantil de turismo:
- vendía a comisión títulos de transporte ferroviario,
- ofrecía viajes organizados, que incluía tanto abastecimientos de servicios de transporte con compañías ferroviarias o portuarios, como servicios de alojamientos, para ello cree un sistema de pago basado en cupones concertados con hoteles usados como medio de pago por sus clientes, es decir, el "voucher" o "bonohotel" o "hotelcoupons", para evitar que mis clientes tuvieran problema con la moneda extranjera y no llevar encima grandes sumas de dinero.
- junto con mi compatriota Thomas Bennet ideé los primeros viajes "forfait" o todo incluido.
- ideé los primeros cheques de viaje que desarrollaría American Express.
-puse en marcha mi imprenta plenamente al servicio de la nueva
actividad y edité la revista The Excursionist, en 1850 escribí en ella
lo siguiente: "Estoy tan entusiasmadamente imbuido en el espíritu del turista
que he empezado a pensar en viajes al extranjero, incluyendo el Continente de
Europa, los Estados Unidos y los países de la Biblia".
El negocio iba bien por ello lo fui ampliando, en 1865 trasladé la sede de la empresa de Leicester a Londres, abrí sucursales en Estados Unidos, conseguí la exclusiva para explotar el tráfico de pasajeros del continente europeo por la ruta de Harwich y la ruta del puerto de Brennero a Bríndisi. Dos años antes de morir en 1890, mi empresa “Thomas Cook and Son” tenía 1714 asalariados, 84 oficinas y 85 agencias.
- vendía a comisión títulos de transporte ferroviario,
- ofrecía viajes organizados, que incluía tanto abastecimientos de servicios de transporte con compañías ferroviarias o portuarios, como servicios de alojamientos, para ello cree un sistema de pago basado en cupones concertados con hoteles usados como medio de pago por sus clientes, es decir, el "voucher" o "bonohotel" o "hotelcoupons", para evitar que mis clientes tuvieran problema con la moneda extranjera y no llevar encima grandes sumas de dinero.
- junto con mi compatriota Thomas Bennet ideé los primeros viajes "forfait" o todo incluido.
- ideé los primeros cheques de viaje que desarrollaría American Express.
-puse en marcha mi imprenta plenamente al servicio de la nueva
actividad y edité la revista The Excursionist, en 1850 escribí en ella
lo siguiente: "Estoy tan entusiasmadamente imbuido en el espíritu del turista
que he empezado a pensar en viajes al extranjero, incluyendo el Continente de
Europa, los Estados Unidos y los países de la Biblia".El negocio iba bien por ello lo fui ampliando, en 1865 trasladé la sede de la empresa de Leicester a Londres, abrí sucursales en Estados Unidos, conseguí la exclusiva para explotar el tráfico de pasajeros del continente europeo por la ruta de Harwich y la ruta del puerto de Brennero a Bríndisi. Dos años antes de morir en 1890, mi empresa “Thomas Cook and Son” tenía 1714 asalariados, 84 oficinas y 85 agencias.
Todo ello fue fruto de mi trabajo
y constancia para cumplir mi misión de planificar desplazamientos de ida y
vuelta de mis semejantes para que éstos solo tuvieran que pagar el precio de su
servicio, por ello siento una enorme satisfacción, marqué un antes y un después
en la historia del turismo ya que me han concedido el honor de ser la persona
que transformó la producción artesanal del turismo en una moderna
empresa mercantil.
